¿Qué beneficios tiene el porteo? ¿y que debo tener en cuenta al comprar un portabebés?

Portear, es sinónimo de cargar, transportar, llevar... con lo que portear a un bebé, significa cargarlo, si, encima. El porteo ergonómico es "más antiguo que la tos" y en muchísimos lugares del mundo se sigue realizando de manera habitual para llevarse al bebé allá donde fuera necesario, pero desde que irrumpieron en nuestras vidas los carritos de bebé, es una práctica que ha ido mermando y ahora parece que está en auge de nuevo...¿porque será?


Empezaremos por hablar algunos de los beneficios del porteo (aunque hay muchos más):

- Promueve el apego seguro con aquel que portea.

- El bebé llora menos: sienten protección como cuando están en el útero materno.

- Favorece el correcto desarrollo físico del bebé y evita plagiocefalias.

- Alivia los temidos cólicos del lactante al ser una posición favorable para el sistema digestivo y aportar calor en el abdomen.

- Es una excelente manera de termoregular su temperatura corporal, sobre todo si se hace piel con piel.

- Permite al porteador tener las manos libres: de gran utilidad cuando necesitan estar en brazos y hay cosas que hacer...

- Da libertad de movimiento para ir al campo o subir y bajar escaleras sin necesidad de cargar con un carro.

- Mantiene al bebé cerca nuestro "A la altura de un beso"

- Los peques y no tan peques disfrutan más del paisaje ya que tienen mayor ángulo de visión.

- Favorece la lactancia materna.

Hasta aquí todo bien pero...¿sabemos diferenciar un portabebés ergonómico de uno que no lo es? Según la RAE, la ergonomía es el "estudio de la adaptación de las máquinas , muebles y utensilios a la persona que los emplea habitualmente , para lograr una mayor comodidad y eficacia". Un objeto ergonómico es aquel que sigue los principios de la ergonomía ofreciendo comodidad para el usuario y manteniendo la eficiencia. Si hablamos de un objeto que es compartido por dos usuarios al mismo tiempo, para ser ergonómico, ha de cumplir dichas características... para ambos. Y es aquí donde radica la importancia de saber diferenciar entre porteo ergonómico y no ergonómico.

En el mercado existen millones de tipos de portabebés, muchos de ellos, pese a no ser ergonómicos, se siguen comercializando y si los recién papás no están bien asesorados o el comercial no está bien formado se corre el riesgo de adquirir algo que no respeta ni al bebé ni al adulto que portea. Hay puntos básicos para saber si estamos delante de un portabebé ergonómico o no:

-Respeta la curvatura fisiológica del bebé (la espalda en forma de "C" cuando son pequeñitos)

- Sujetan la cabeza de los peques si es necesario.

- El "asiento" cubre de rodilla a rodilla por la parte posterior, o como se dice comúnmente: "de corva a corva"

- Las piernas están colocadas en forma de "M" es decir: las rodillas están por encima de la altura de las caderas y la pelvis basculada hacia nosotros de tal manera que su peso no recae sobre sus genitales.

- Se adapta al cuerpo del porteador repartiendo bien las cargas.

- El bebé nunca pude colocarse mirando hacia delante (si os dicen que "ese portabebes ofrece esa posibilidad" descartadlo de inmediato) pero si puede ponerse a la espalda cuando sea más mayor.

Por tanto, todas aquellas mochilas en las que no se respeten los puntos anteriores, no son ergonómicas.

Una vez que ya sabemos como es un portabebé ergonómico nos asalta otra duda: "Y ahora...¡¿cuál elijo?!" Y es que hay muchas posibilidades, tantas como familias. Lo que hay que valorar es la necesidad de cada una, y en función de eso, escoger.

Una buena opción en caso de estar perdidos es pedir prestado algún portabebé a conocidos, o incluso alquilarlos para probar cual se adapta mejor a vuestras necesidades del momento. El porteo evoluciona con el niño, no es igual portear a un bebé de meses que a un niño de años pero posibilidades hay, sólo hace falta un buen asesoramiento y ganas de disfrutar al tener al peque tan cerca.

Y ¿desde que momento se puede empezar a portear? ¡Pues desde que se llega al mundo hasta que el porteador aguante! Y es que se puede llevar a recién nacidos delante y a niños bien grandes a la espalda. Los bebés encontrarán calma, los mayores descansarán las piernas si la caminata es larga y nosotros los adultos protegeremos la espalda evitando lesiones innecesarias por "llevarle a burriquitos" o "apoyado en la cadera mientras cocinamos con una mano"

Esperamos que os haya servido la información y en caso de dudas, ¡consultad a profesionales con formación!

Diana Muntion

www.clinicadianamuntion.com

IG: clinicadianamuntion



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