¿Porqué es importante la primera revisión oftalmológica de tu bebé?

La vista es una de los cinco sentidos, que nos permiten interactuar con el mundo, gracias a un complejo sistema neurológico. Para una correcta visión necesitamos que tanto el ojo como el cerebro y todas sus conexiones (la vía visual) estén íntegras y funcionando correctamente. En los niños este sistema está en desarrollo por lo que la detección de cualquier problema puede corregir un defecto visual que, de otro modo, persistiría en la vida adulta.

La Doctora Olga Álvarez, oftalmóloga pediátrica en el Hospital de Mataró (Barcelona), nos explica la importancia de las revisiones oftalmológicas en los bebés.


Los programas de revisión oftalmológica pediátrica son especialmente importantes. Muchos niños no tienen factores de riesgo conocidos para desarrollar problemas oculares. Además, los niños no se quejan de dificultad visual por dos motivos: por su corta edad, o por presentar el déficit de visión desde el nacimiento y no saben que se puede ver mejor.

Encontramos un 20% de defectos refractivos (miopía, hipermetropía y/o astigmatismo) entre los adolescentes. A edades más tempranas encontramos un 4% de estrabismos y un 2% de ambliopías (el ojo vago). Las tres condiciones son tratables y es importante un diagnóstico temprano. Recordemos que una buena visión es además imprescindible para un buen desarrollo y evitar la aparición de dificultad en la lectura o problemas en el aprendizaje. Aunque el estrabismo puede ser evidente, un niño con “ojo vago” no va a presentar ninguna queja, pues con el otro ojo ve bien. Y aquí es donde radica la importancia de las revisiones. La ambliopía tiene una ratio de recuperación muy elevada con el tratamiento adecuado, pero necesitamos un diagnóstico precoz. La visión se desarrolla durante los primeros 8-10 años de vida. Si detectamos una ambliopía podemos tratar la causa, estimular la visión con penalización del ojo sano (parches, oclusiones) y conseguir una buena agudeza visual al final del proceso madurativo.

Si el pediatra detectara algún signo de alarma, derivará el niño al oftalmólogo. Aún así, se recomienda realizar la primera revisión oftalmológico del niño a los 18 meses. Si todo es correcto, se recomienda volver a los 3 años y seguir revisando anualmente hasta el fin del desarrollo visual. A partir de los 10 años se podría continuar con las revisiones anuales en caso de antecedentes familiares. En caso contrario, se pueden separar las revisiones a cada 2 años. Hasta aproximadamente los 18 años, el estado refractivo del ojo puede variar, y pueden aparecer los defectos refractivos que mencionábamos antes. Si no se corrigen, con gafas o lentes de contacto, pueden interferir en el rendimiento escolar o provocar cefaleas.

Dra. Olga Álvarez [email protected]

Oftalmóloga pediátrica en Hospital de Mataró (Barcelona), Centro Médico Creu Groga (Calella, Barcelona) y Instituto de Oftalmología Eurolaser (Mataró, Barcelona)


No se encontraron resultados.


Deja un Comentario

Tu email no será publicado

1
×
¡Hola! Bienvenido a NinusHome, ¿en qué podemos ayudarte?